Izumi, aficionada a la fotografía, captura por accidente un «panchira» (vista de ropa interior) de Matsui, la «Madonna» (chica más guapa y popular) de la clase. A partir de esa imagen, Izumi empieza a obsesionarse con las bragas de Matsui y, sin importarle la presencia de otros estudiantes, continúa fotografiándolas y masturbándose en secreto. Matsui descubre la situación y confronta a Izumi por el robo de imágenes, pero ese momento marca el inicio de una relación prohibida. Poco a poco, ambas se adentran en el deseo lésbico, besándose y explorando su intimidad dentro del entorno escolar.